Ana,
guarda de la sonrisa del tiempo
celosa cebadora del mate
frágil pajarillo de alas huidizas
vienes montada en una brisa de diciembre
destellando chispas
como una brizna de trigo maduro
como una luz azul
escapada de las tierras
de entre el Paraná y el Uruguay
Y así, tibia,
alivias mi día porteño
como un chorrito de vino joven
como un perfume de precioso sándalo.
Buenos Aires- San Salvador
jueves, 31 de enero de 2008
martes, 29 de enero de 2008
jueves, 27 de diciembre de 2007
Oración
Protégeme de los australopitecos
Y del neumococo
De los hipocampos alados
De las oropéndolas atigradas,
(de ganchudos colmillos)
De la misoginia
y de la misandria
De la pedantería de los engreídos
De la ingesta vulgar de los hematófagos
De los huevecillos de los ácaros
Del estupor catatónico que provocan las pérdidas
del prurito que sobreviene al tacto de las ortigas
de los tontos de capirote
idiotas imitadores de los coleópteros peloteros
que pasean la mierda por delante
del polen,
de la disnea,
de la influenza
de los sueños entre peces abisales
de la ceguera de la polilla
de los agravios ajenos
de los tartufos,
los harpagones
y los polichinelas
de nosotros mismos
de la envidia del tiempo
que desgrana y estruja
las escasas horas
que nos fueron dadas para la vida.
Y del neumococo
De los hipocampos alados
De las oropéndolas atigradas,
(de ganchudos colmillos)
De la misoginia
y de la misandria
De la pedantería de los engreídos
De la ingesta vulgar de los hematófagos
De los huevecillos de los ácaros
Del estupor catatónico que provocan las pérdidas
del prurito que sobreviene al tacto de las ortigas
de los tontos de capirote
idiotas imitadores de los coleópteros peloteros
que pasean la mierda por delante
del polen,
de la disnea,
de la influenza
de los sueños entre peces abisales
de la ceguera de la polilla
de los agravios ajenos
de los tartufos,
los harpagones
y los polichinelas
de nosotros mismos
de la envidia del tiempo
que desgrana y estruja
las escasas horas
que nos fueron dadas para la vida.
domingo, 28 de octubre de 2007
New York foggy promenade
Una tarde en Manhattan, un paseo y el placer de volver...
Te reencontré a boca de noche
sofisticada multimillonaria y mendiga
con ese tono gris-octubre
que te sienta tan sexy
medias negras y botas de otoño
Impúdicamente gringa
espléndidamente universal
glamourosa, cosmopolita
acrisolada Babel
cruce de culturas sin fin
frenético hormiguero
casa abierta
irremediable insomne de rasgos esquizoides
que ya no sabe ni quién es
irlandesa e italiana
boricua, judía, afro, china, rusa, polaca
turista, wetback, homeless
multitud de blondies on the run
nervioso broker, entre bull and bear
andando siempre de puntillas
sorteando el abrupto desplome de los mercados
fusión de Cartier y Burberry
Zegna, Gucci, Prada
rosa salmón y light blue
homosexual sin prejuicios
banquera exitosa
estrafalaria y classy
pretzels, honey roasted nuts
gyros y hot dogs
presumida orgullosa de tu skyline modernista
gótica, conservadora, clásica
vanguardista y antigua
llena de alcantarillas humeantes
y yellow cabs
artista bohemia
pobre soñadora de strawberry fields
y de la diplomacia global
loca del ritmo sincopado del stop and go
choque de paraguas en Lexington Avenue
perfume de mundos incontables
all in one incomparable
envolvente y sensual invitación
que grita y grita
vuelve, vuelve, vuelve.
Te reencontré a boca de noche
sofisticada multimillonaria y mendiga
con ese tono gris-octubre
que te sienta tan sexy
medias negras y botas de otoño
Impúdicamente gringa
espléndidamente universal
glamourosa, cosmopolita
acrisolada Babel
cruce de culturas sin fin
frenético hormiguero
casa abierta
irremediable insomne de rasgos esquizoides
que ya no sabe ni quién es
irlandesa e italiana
boricua, judía, afro, china, rusa, polaca
turista, wetback, homeless
multitud de blondies on the run
nervioso broker, entre bull and bear
andando siempre de puntillas
sorteando el abrupto desplome de los mercados
fusión de Cartier y Burberry
Zegna, Gucci, Prada
rosa salmón y light blue
homosexual sin prejuicios
banquera exitosa
estrafalaria y classy
pretzels, honey roasted nuts
gyros y hot dogs
presumida orgullosa de tu skyline modernista
gótica, conservadora, clásica
vanguardista y antigua
llena de alcantarillas humeantes
y yellow cabs
artista bohemia
pobre soñadora de strawberry fields
y de la diplomacia global
loca del ritmo sincopado del stop and go
choque de paraguas en Lexington Avenue
perfume de mundos incontables
all in one incomparable
envolvente y sensual invitación
que grita y grita
vuelve, vuelve, vuelve.
jueves, 18 de octubre de 2007
Réquiem por las tres diábolicas personas
Ha caído su satánica majestad
ha caído
se callaron los gritos y el jolgorio
paró la música, el baile, la conversa
se desvaneció la euforia
se apagaron las luces
desapareció el rincón del esnife
el derrame de cerveza, la barra atestada
nos fuimos a dormir todos
inquietos
con la melancolía bajo el brazo
como recordando una época
de nuestras agitadas vidas
que con certeza no volverá jamás
ha caído
se callaron los gritos y el jolgorio
paró la música, el baile, la conversa
se desvaneció la euforia
se apagaron las luces
desapareció el rincón del esnife
el derrame de cerveza, la barra atestada
nos fuimos a dormir todos
inquietos
con la melancolía bajo el brazo
como recordando una época
de nuestras agitadas vidas
que con certeza no volverá jamás
martes, 2 de octubre de 2007
Memoria de las ofrendas
Y entonces amor
habrá que recordar que fuiste mía
que fui tuyo
que fuimos uno
en la acalorada mansedumbre del vino
donde perdimos nuestros nombres
y donde ya despojados y sin voz
nos llamamos el uno al otro
únicamente
a través del rítmico oleaje de nuestros cuerpos
Invitados a la patria de los grillos
celebramos los estertores de los alebrijes
sembrando temblorcitos
de vocaciones infinitesimales
soltando aterciopeladas avalanchas de rocíos
en las alcobas de la noche
Poco más que ceniza quedó de la urgencia de las campanas
y de la garganta de los jilgueros
que velaron con lámparas de aceite
nuestros acompasados diminuendos
Y despertamos en la sobriedad de los trigales
buscando el camino exacto y ardiente
que nos devolviera a la embriaguez
del deseo primigenio
Por sobre la avasalladora campaña del tiempo
quedas intacta
quedo intacto
quedamos uno
y uno solo, resistiendo
En las helicoidales escaleras de la memoria
ya nadie puede borrar nuestros tibios momentos de las ofrendas
ni siquiera esta lluvia de la última tarde de septiembre
que parece llevarse todo a su encuentro.
habrá que recordar que fuiste mía
que fui tuyo
que fuimos uno
en la acalorada mansedumbre del vino
donde perdimos nuestros nombres
y donde ya despojados y sin voz
nos llamamos el uno al otro
únicamente
a través del rítmico oleaje de nuestros cuerpos
Invitados a la patria de los grillos
celebramos los estertores de los alebrijes
sembrando temblorcitos
de vocaciones infinitesimales
soltando aterciopeladas avalanchas de rocíos
en las alcobas de la noche
Poco más que ceniza quedó de la urgencia de las campanas
y de la garganta de los jilgueros
que velaron con lámparas de aceite
nuestros acompasados diminuendos
Y despertamos en la sobriedad de los trigales
buscando el camino exacto y ardiente
que nos devolviera a la embriaguez
del deseo primigenio
Por sobre la avasalladora campaña del tiempo
quedas intacta
quedo intacto
quedamos uno
y uno solo, resistiendo
En las helicoidales escaleras de la memoria
ya nadie puede borrar nuestros tibios momentos de las ofrendas
ni siquiera esta lluvia de la última tarde de septiembre
que parece llevarse todo a su encuentro.
viernes, 21 de septiembre de 2007
Nuevo
(Cavilando. Y con el cambio al acecho..)
Necesito desarraigo
dejar atrás y sin miedo
lo que he tenido hasta hoy
desterrar tu penetrante olor a pinabetes y cipreses
salir a caminar por las calles
solo por caminar
con las manos en los bolsillos
y ver los alambres del tendido eléctrico
que afean el cielo
contar por contar
los cláxones y las sirenas
y los peatones
y las lucecitas que se van prendiendo
a lo lejos
y cruzar cuadras y cuadras
impregnarme de un aire fresco
que me haga saber
que estoy en una ciudad nueva
que es tan mía
como cualquier otra en la que estuve antes
Necesito desarraigo
dejar atrás y sin miedo
lo que he tenido hasta hoy
desterrar tu penetrante olor a pinabetes y cipreses
salir a caminar por las calles
solo por caminar
con las manos en los bolsillos
y ver los alambres del tendido eléctrico
que afean el cielo
contar por contar
los cláxones y las sirenas
y los peatones
y las lucecitas que se van prendiendo
a lo lejos
y cruzar cuadras y cuadras
impregnarme de un aire fresco
que me haga saber
que estoy en una ciudad nueva
que es tan mía
como cualquier otra en la que estuve antes
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