domingo, 30 de marzo de 2008

Apuntes de un vándalo maníaco depresivo

Voy a sorber la tarde desde un bar en barrio Otoya
y permitir que su espuma inyecte sangre en mi mirada
para así dejar las anáforas de lado
y caminar recto y sin ambages
sobre este piso que cruje
bajo mis pasos

Se me antoja ser fresco y simple
salir sin pagar
correr descalzo
y orinar las fuentes de los parques
escarbar hoyos en la tierra
jugar con el barro
reír y gritar que el mundo es un
ijueputa´emierdabienecho
enamorar a las estatuas
y apretarle los pezones
decirles piropos sucios
sortear las vacas del "cow parade"
y tumbarlas a trompadas
escribir tu nombre a escupitajos
en las losas de la plaza central
desplomarme en una acera
para que duela la caída
y me recuerde
que estoy vivo
y luego
solo...

Voy a sorber el rocío desde una torre de catedral
y permitir que la noche hidrate mi resaca
para así dejar la mala cara de lado
y fingir con descarnada precisión
que el hastío no me está ganando esta partida.

jueves, 27 de marzo de 2008

Regalo de bodas



A T.B, ¡todo el visceral desprecio, carajo!

Quiero salir y gastarle chanzas a mi rabia
Para que no se tome tan en serio los desplantes
Quiero comprar revistas en la Avenida segunda
Y escuchar cómo tañen las campanas de San Pedro
Quiero hacer un auto de fe con tus retratos
Justo en el centro del Jardín de Paz
Y contar
Después
los guijarros y los caracoles

Quiero una tarde acomodada
Para hurgar mi diccionario de italiano
Quiero gastar las suelas de mis botas
Y entrar en los teatros
Quiero irme y hablar conmigo mismo
perderme entre la gente
Tomarme
Quizás
una taza en Café Mundo
Y con delicada caligrafía
Escribirte una o dos postales

Y preguntarte sobre tus 31 años
y tu perfecta vida de imbécil
Sobre tus necesidades primarias
y tu rol de esposa devota

Quiero saber de tus mediocres elecciones
De la alegría de cumplir
ante Dios y ante los hombres
y de tu sagrado derecho a sentirte
cuanto antes
digna procreadora de la especie

Permíteme indagar sobre tu euforia
de subirte al tren y dejar a como dé lugar
la estación de las mustias solteronas
de burlar la sexagenaria soledad
y procurarte un ocaso acompañada
únicamente
del acerado calor del compromiso

Y ahora déjame regresar cantando
hacerme trampa en el ajedrez
fumarme un cigarro y buscar huevos de pascua en Sabana
esperar despierto a los reyes magos
asustarme con el coco
cuestión de gastarle chanzas a mi rabia
cuestión de que sepa que todas las mentiras
dejan el mismo sabor de boca.